Siempre me prometo que mañana cambiarán las cosas, que mañana me atreveré a hablar, pero no lo hago. No soy capaz de decirte que te quiero, y no sé por qué, tal vez espero una respuesta concreta, y temo que, si es contraria a la que espero, las cosas puedan salir muy mal.
Pero pasan los días, y sigo callada, conformándome con respirar el aire que tú respiras, conformándome con que me saludes, con que me hables, con que seas mi amigo. Aunque no sea eso lo que yo quiera, aunque lo que quiera, sean tus besos, tus caricias, aunque te quiera a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario