Son divertidos, en el fondo, porque desde un optimista punto de vista, son como un reto, un reto a superarlos, a aprender a reírnos de ellos, pero no los debemos olvidar, porque si no, no habrán servido de nada, no habrá lección que valga.

Y por eso, hoy soy capaz de decir, que errar es humano, que no importa equivocarse, si luego se sabe solucionar, afrontar, superar. Si luego, se sabe admitir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario